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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó recientemente una orden ejecutiva que introduce cambios significativos en el proceso de registro de votantes para las elecciones federales. La medida exige que todos aquellos que deseen registrarse para votar en elecciones federales presenten documentos que certifiquen su ciudadanía estadounidense.
Esta nueva política, que entra en vigor inmediatamente, obliga a la Comisión de Asistencia Electoral a actualizar su formulario de registro de votantes por correo, ahora requiriendo que los solicitantes proporcionen prueba documental de su estatus como ciudadanos de EE. UU. Entre los documentos aceptados para validar la ciudadanía están el pasaporte estadounidense, una tarjeta de identificación o una tarjeta de identificación militar.
El presidente Trump justificó la orden ejecutiva señalando que los estados no están realizando una investigación adecuada sobre la ciudadanía de los votantes, lo que, según él, puede generar problemas de fraude electoral. Esta medida tiene como objetivo garantizar "unas elecciones libres, justas y honestas, libres de fraudes, errores o sospechas". Trump ha reiterado en varias ocasiones sus acusaciones de fraude en las elecciones presidenciales de 2020, en las que perdió frente a Joe Biden.

Trump subrayó en su orden ejecutiva que "el derecho de los ciudadanos estadounidenses a que sus votos sean contados y correctamente es vital para determinar el legítimo ganador de unas elecciones". Además, la medida está respaldada por la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y Responsabilidad de los Inmigrantes, que desde 1996 prohíbe explícitamente a las personas nacidas en el extranjero sin ciudadanía estadounidense votar en elecciones federales, con la amenaza de sanciones como multas, prisión, inadmisibilidad y deportación.
Sin embargo, la decisión ha generado fuertes críticas. La Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (ACLU) condenó la orden ejecutiva, calificándola como un intento de privar a millones de votantes elegibles de su derecho al sufragio. Sophia Lin Lakin, directora del Proyecto de Derecho al Voto de ACLU, advirtió que la medida afectará de manera desproporcionada a comunidades históricamente excluidas, como votantes de color, ciudadanos naturalizados, personas con discapacidades y adultos mayores.
La orden también incluye disposiciones adicionales que afectan la forma en que se contabilizan los votos. Exige a los estados que utilicen sistemas de votación que no registren votos mediante códigos de barras y prohíbe contar los votos por correo recibidos después del día de las elecciones. Además, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Eficiencia Gubernamental, dirigido por Elon Musk, tendrán la tarea de revisar las listas de registro de votantes de cada estado.